A las 6.30h y después de no haber dormido ni 3 horas, nos levantamos Jess y yo para aparcar el coche. Se oyen varios comentarios para animarnos:
“Cuanto antes no levantemos, antes no volveremos a acostar”
Nos enfundamos los tejanos, con el pijama todavía debajo y nos vamos para el coche. Ya en el parking pasa una cosa bastante surrealista, y es que HAY DOS TORTUGAS NINJA!!!! Se lo digo a Jess y esta me contesta vámonos a dormir… como si estuviera loca!! Normal… si es que aún vamos medio dormidas.
Después de comprar algunos recuerdos y algunos regalitos nos vamos para el aeropuerto, así dejamos el coche en Hertz y comemos con la calma.
En el aeropuerto pasan algunas cosas surrealistas:
señores que arrastran las maletas del revés, sin usar las ruedas
bucles infinitos: escaleras arriba y escaleras abajo
Por fin embarcamos ( así me puedo pegar ya la deseada siesta ) y ocurre algo inesperado… QUE ORGULLOSA ESTOY DE MIS PADAWANS!!!! Sólo me toca facturar mi maleta, porque la azafata decide que la maleta no pasa con la suficiente soltura por la maldita caja de las medidas.
Y eso que en algunos viajes hemos necesitado hasta tres personas para sacar maletas de las cajas… y sino que le pregunten a Sandra y Montse, jejej
Llegamos a BCN con quince minutos de antelación y nos vamos a dormir... que falta nos hace!!
Como es una de nuestras últimas mañanas por Irlanda decidimos desayunas un Irish Breakfast, un plato de dimensiones aberrantes que contiene: dos huevos, dos trozos de beicon, dos salchichas, tomate y habas, todo acompañado del “maravilloso” sucedáneo de café aguachirri que tienen los irlandeses. Vamos que en principio no tendríamos que tener hambre hasta el día siguiente.
Este increíble aporte energético es debido a que esta noche se juega la Supercopa de España y nos quedan muchos kilómetros por delante, así que no nos está permitido hacer más paradas de las necesarias.
Después del super desayuno, nos ponemos camino a Wicklow dónde conseguimos llegar tres horas más tarde y sin ninguna parada de por medio y es que, la conductora, o sea yo, se ha tomado muy a pecho eso de llegar antes de las 18h a Dublín.
Un ratito en un pub de Wicklow y recobramos fuerzas para buscar las cascadas de Powerscourt, la más alta de toda Irlanda. Aquí ocurre algo curioso, la mitad de la cascada tiene un sol imponente y en la otra mitad está lloviendo!!! Si es que el tiempo en este país está totalmente loco!!!!
A las 18.05h llegamos a Dublín, nos instalamos en nuestra nueva habitación y nos arreglamos para irnos a ver el partido y luego quemar la ciudad, que es nuestra última noche y hay que aprovecharla!
Vemos el partido en un pub bastante grande y con pantallas de televisión por todos lados, la mayor parte del primer tiempo estamos rodeadas de culés, pero sobre el minuto 20 llegan dos nuevas mesas… todas llenas de Merenguitos!!
Es entonces cuando empieza la guerra, aunque de buen rollo… ellos cantan “Puta Barça”, nosotras cantamos “Pq?”, ellos vuelven con el “Puta Barça”, nosotras cantamos el himno del Barça… y así hasta que se acaba el partido. Creo que hablo por todas cuando digo que NOS LO PASAMOS GENIAL!!!!
Ya cenaditas nos vamos de fiestas, primero entramos en Temple Bar y después probamos diversos pubs de la zona… entonces empiezan las anécdotas:
Un Friki-postmoderno intenta camelarse a Jess ofreciéndole una media pinta
Probamos sidras nuevas
Cantamos el himno del Barça por las calles y en Temple Bar
Bailamos en un pub en el que toca un grupo una mezcla de Jazz y Ska, el batería estaba tremendooooooooooooooooo
Dos pintas después, Sonia y Alba se van a dormir, las otras tres nos quedamos en el pub hasta que cierra, más anécdotas:
Bailoteos y saltos al ritmo de Nirvana
Chicos con los pelos como si hubiera metido los dedos en un enchufe
Chicos que te quieren cambiar los pantalones pq les gustan más los tuyos
Dos pintas después y con el pub cerrado, Roser decide abandonarnos, Jess y yo la acompañamos y nos volvemos para Temple Bar. Es entonces cuando conocemos al hermano pequeño de David Guetta… un borracho que se parece mucho al DJ y al que salvo de ser atropellado, pero el pobre lo entiende al revés y no para de decirme que pq le empujo hacía los coches, que pq quiero verlo muerto… un chiste vamos!!!
Unos palitos de mozzarela en el McDonalds más raro del mundo después decidimos irnos a dormir, ya que no nos quedan pubs abiertos. Pero antes… hay que intentar echarle dinero al coche para que no le pongan el cepo.
Es entonces cuando nos damos cuenta de que tener un coche aparcado 1 hora en la calle vale casi 4 euros!!!! Solución para no dejarnos un dineral, metemos el coche en el parking que hay detrás del hostal… pero como estamos rodeadas de “Garda” esta opción deja de ser factible, así que decidimos irnos a dormir y levantarnos a las 6.30h para meter el coche en el parking ( en la calle se paga a partir de las 7h )
Mira que somos PLINGAS!!! No podíamos haber mirado esto antes????
Nos levantamos por la mañana con la intención de ir al Parque Natural ver la abadía abandonada y la cascada de Torc, pero pronto llegó el primer susto:
Jess: “¿Dónde está mi cámara? ¿Dónde está mi cámara?”
Tras desmantelar la maleta dos veces y mirar por toda la habitación, salimos a recepción y por suerte, la mujer de la limpieza encontró la cámara antes que cualquiera de los del hostal, así que Jess recupera su cámara y nos podemos ir tranquilas ¿habrá sido gracias a los elfos irlandeses?
Aparcamos el coche y encontramos la abadía, el problema es que después tras más de 7 km andando, no hay ni rastro de la cascada, pero por lo menos llegamos a un paraje muy bonito llamado, El encuentro de las aguas… un puente bajo el que dos de los lagos del parque se encuentran. Muy bonito!!! Adjunto una foto…
Así que nos damos la vuelta y nos vamos al coche, que sino no llegaremos nunca a Cork!! A la vuelta Sonia iba negra y utilizó una de las frases más repetidas del viaje “ahora si que nos vamos a tomaaaaaaar por culo” “¿para que hemos andado tanto? Para nada!!!!” jajaj digno de ver!!
La vuelta fue mucho más amena, ya que nos pusimos música para la bajada.
Cogemos el coche y nos vamos dirección al castillo Blarney, un castillo medieval chulísimo en el que se encuentra la Piedra de la elocuencia. Pues bien, después de conducir unos 2 km veo un cartel en el que pone que la Cascada está a 200m, un parquing que estaba en dirección contraria a la zona por la que habíamos estado caminando.
Finalmente, conseguimos ver la cascada!!! menos mal...
Ya en el castillo, sólo Jess y yo besamos la piedra, y es que ponerse cabeza abajo en la parte más alta de una torre y con un agujero bajo la cabeza no es plato de buen gusto para todo el mundo.
Veis que hay un sr que te ayuda a ponerte boca abajo? pues cada vez que nos veía me tiraba besos, antes de que salieramos del parque nos lo encontramos y se empeñó en hacerse una foto conmigo pq según él yo le encantaba. Si os fijáis en la foto, le aparto con el codo, jejej
Fue un momento bastante divertido... aunque algo incómodo.
Ya en el hostal de Cork, nos duchamos y nos vamos a un pub a tomarnos unas pintas ( ya que al dormir en el hostal nos hacían descuento ), luego unas pizzas al 50% de dto y a dormir!!
A la entrada del hostal nos encontramos a un foraneo meando cerca y diciendonos que seamos bienvenidas a su ciudad... me indigno, le digo que se calle y que la tiene pequeña, así que no sé de que presume (en inglés, no fuera a ser que no me entendiera ) y tras muchas risas nos vamos a cenar.
Pensabamos que íbamos a estar las 5 solas en la habitación, así que pusimos todas las chaquetas y los restos de la pizza encima de la cama vacia. Pues esto cambió a las 3 de la mañana, yo estaba totalmente dormida y creo que hablé en sueños durante un rato, así que cuento lo que me han explicado que pasó...
A las 3 se abre la puerta y entra un chico super alto con los zapatos en la mano para no hacer ruido, es entonces cuando entre Jess y Roser limpían la cama... entonces Sonia se despierta y decide que quiere ir al lavabo, pero ese día como hacíamucho calor, no se ha puesto pantalones para dormir y... como va a bajar en ropa interior con un chico en la habitación!!!!
Pobre muchacho, él intentando no hacer ruido y nosotras no paramos de hacer ruido... se acabó otro día... q pena!!!!
Nos levantamos con la esperanza de asomarnos a la ventana y no ver niebla, asombrosamente ocurre!!! Así que nos subimos al coche, habiendo pasado antes por la playa y habiéndonos recreado con los surferos que habitan la zona
A medida que nos acercamos a Moher va ocurriendo como el otro día, la niebla empieza a bajar y de nuevo, cuando llegamos a los acantilados se ve… vamos a decir poca cosa. Para no traumatizarnos tuneamos una de las típicas canciones de las bodas, “la pelua”, y la convertimos en el “foggy son” (adjunto video lamentable, cuando Roser me dé su tarjeta, pero muy representativo de el pésimo tiempo que nos hizo). Mientras tanto, ahí va una foto...
Foggy por aquí, foggy por allí, foggy por delante y foggy por detrás!!!
Después de calarnos hasta los huesos, y con los constipados al acecho, iniciamos el camino hacía Craggaunowen, una recreación de una aldea del paleolítico, buenísimo!!!
Por unos instantes, nos comportamos como ellos, habitamos las chocitas, tejimos y nos sentamos ante el fuego. Por segunda vez en el día, se nos pone a llover y acabamos caladas de nuevo hasta los huesos.
Tras esto, visita al Castillo de Bunratty, nosotras esperabamos un castillo medieval normal, pero lo que nos encontramos fue un parque temático medieval. Con el castillo para visitar y una aldea alrededor con casitas típicas, todas se podían visitar, el problema… pues que dentro de las casas había tanto humos de los fuegos a tierra que no se podía ni respirar. Por tercera vez, justo al salir del coche se pone a llover.
Adjunto foto de como ejerzo de reina, pidiendo que besaran todos mi anillo o.... que les corten la cabeza!!!!!
Como última parada antes de llegar al hostal pasamos por Adare, un pueblo con una calle llena de casas con los tejdos de paja, muy bonito la verdad. Ya en el hostal, es cuando empieza a ponerse interesante la cosa… como he dicho en anteriores ocasiones, nos pasan cosas muy raras!!
Nada más llegar a Killarney, nos encontramos a una sra del hostal que era de Igualada, nos explican que llevan más de quince días por aquí y que el parque natural es muy bonito, lo cual es bueno, pq nosotras lo visitamos el días siguiente.
Una cena-picnic en la habitación y varias actualizaciones del blog después, salimos a jugar Roser, Jess y yo a jugar al Password a la sala común. Aquí empieza lo bueno, hay un Friki en el ordenador común conectado a Facebook y nos empieza a hablar en catalán interrumpiendo la partida, la conversación fue algo como esto:
- En que compañía habéis volado
- En Ryanair
- Sí, sí, nosotros tb
El chaval se calla, se da la vuelta y sigue con el Faceb, dejándonos con cara de flipadas y diciendo, ¿para que nos ha preguntado eso si luego no quiere seguir hablando? Así que nosotras nos ponemos a jugar de nuevo, y 3 minutos más tarde vuelve al ataque:
- Habéis estado en Irlanda del norte?
- Sí, hemos estado por el norte. Dormimos en Belfast y Derry
- Yo no he estado, pero me gustaría
De nuevo se da la vuelta y nos vuelve a dejar flipadísimas. Así hasta 4 o 5 veces… surrealista!!! Adjunto varias fotos de nuestros momentos entre conversación y conversación, nos partíamos…
Abrimos la ventana con la esperanza de que el tiempo haya mejora, desgraciadamente no tenemos esa suerte así que decidimos visitar la abadía de Kyllemore que vislumbramos el día anterior entre la niebla. Un castillo en el que hoy en día viven una orden de monjas que se lo han montado de PM para mantenerlo gracias a sus magdalenas y las visitas de pringás como nosotras pq casi no te dejan visitar habitaciones… eso sí, las vistas del castillo frente a la abadía brutales.
Comemos en Galway, un pintoresco pueblo lleno de monumentos antiguos que visitar a los que para llegar está muy bien señalizado, pero que te los pasas de largo pq se les olvidó marcarlos.
Seguimos con nuestra aventura atravesando el Connemara en coche con vistas espectaculares mientas las chicas de atrás van pegando cabezaditas, había momentos en los que mirásemos donde mirásemos sólo se veía agua, la carretera (por la que se podía circular a 100 km/h) iba apareciendo en cada curva cerrada y cambio de rasante de visibilidad “nula”, increíble.
De nuevo las nubes nos van invadiendo, hasta encontrarnos sumidas en una espesa y densa capa de blanca niebla que apenas nos permite ver medio metro más allá. “a su derecha los acantilados de moher, tras esa capa blanca claro”.
Abatidas buscamos el hostel, ya probaremos suerte mañana. Para nuestra sorpresa es el mejor alojamiento que pisamos, con habitaciones inmensas, no sólo no tenemos que compartirlas, sino que tenemos dos! Quién se va a la doble? Quién a la triple? La sala común es brutal, un megapantallón! Cenamos en el hostal comida del super y nos vamos de pintas. “este bar parece tranquilo, está vacío, estaremos a nuestro rollo” pero pronto nos invaden adolescentes con vestidos psicodélicos que cantan las canciones a viva voz, en los pubs de Irlanda nunca sabes lo que te puedes encontrar… son toda una aventura!
Nos levantamos y nos damos cuenta de que está cayendo el diluvio universal, eso sí, es curioso pq en Irlanda puede llover mucho pero no hay nunca ni trueno ni relámpagos, lo cual se agradece cuando estás durmiendo.
Decidimos empezar la ruta aunque llueva, pero en seguida nos dimos cuenta de que íbamos a tener que cambiar algunas cosas. Más que nada pq al salir del coche para visitar uno de los cementerios que nos tocaba nos calamos hasta los huesos.
Hacemos una paradita en Castlebar para tomar un café calentito y resguardarnos de la lluvia para proseguir con nuestro trabajo.
Comemos en Westport, un pueblecito bastante pintoresco en una pizzería.
Lo que amaneció siendo lluvia y un día gris se convierte al final del día en una densa y blanca capa de niebla que apenas nos deja ver medio metro a la redonda alrededor del coche. ¿encontraremos el hostel? Como una aparición fantasmagoríaca tras una curva en la carretera aparece la civilización!! Pubs, supermercados y hostel incluido!
Desde nuestra habitación abuhardillada y sobre la cama de Jess nos asomamos al pueblo sumido en las tinieblas. Con cervezas y comida, quién quiere salir fuera…
Iniciamos el día en el “gran” hostel de Derry, con un desayuno en el que a falta de leche nuestra cogemos una botella cualquiera de la nevera y nos hacemos una. Luego una rutilla por las murallas y la iglesia.
Impresionantes las barricadas que aún existen, los alambres de pinchos encima de muchas de las vallas de las casas, yo destaco uno de los murales que habla sobre el “Bloody Sunday”, se titula The Death of Innocence (La muerte de la inocencia)… CONMOVEDOR!!
Partimos hacía Donegal y por el camino hacemos dos paradas:
El parque nacional de Letterkenny
Un parque natural precioso por el que hacemos una ruta a pie de unos 3km bordeando un lago, hasta que llegamos a un castillo. Picnic y seguimos.
Stonehead.
Esto viene a ser una pila de piedras esparcidas por un valle, nada del otro mundo si no fuera porque somos un poema y por las vistas espectaculares que había desde allí
Sonia por un lado diciendo que cómo la metíamos en un prado de césped lleno de ovejas y sus correspondientes deposiciones (en palabras menos técnicas = mierdas).
Por el otro lado, Jess y yo fascinadas con un bosque había justo en frente y que la verdad era bastante tenebroso. Total que al final nos acabamos haciendo la película de que era el bosque de los Vulturis y que tenía que venir Edward a salvarnos, adjunto un video para que se vea la ida de olla tremenda…
Donegal
Este pueblecito es bastante normal si no fuera por lo que ya he comentado, porque somos un cuadro, jejej Ahí van algunas de las anécdotas:
Alba besó el suelo, cual Papa al llegar a una nueva ciudad, intentando subir un escalón un poco más alto de lo normal
Jess se comió la bandeja de una furgoneta con la espinilla en las penumbras del hostal.
Una araña inmensa nos atormentó en la habitación a la hora de domir hasta que Roser la mató sin contemplaciones y Jess le dio su merecido funeral tirandola por el retrete. Alguien dijo que no podría dormir debido a este incidente pero dos minutos más tardes caímos todas.
Jess y la menda entramos a un pub, todo el mundo se da la vuelta y nos mira…¿de donde ha salido gentecilla tan extraña? como nos sentimos incomodas decidimos salir y que las otras no entren. Es entonces cuando el hombre ( por llamarlo de alguna manera ) más alto que he visto en mi vida, lo llamamos Gigante Verde desde entonces, nos sale detrás diciéndonos “Ladies come back”. Evidentemente, nosotras salimos medio corriendo sin mirar atrás!!!
Cuando parece que lo del gigante no puede ser superado, entramos en otro pub en el que somos recibidas con un gran comentario “Ladies!!!????” por lo visto, en ese local no es muy normal ver entrar mujeres, no sé… todo muy raro
Un par de pintas después nos vamos a dormir que la noche está siendo demasiado surrealista, suerte que el hostal está a las afueras, con unas vistas preciosas y es muy acogedor que sino cojo el coche y sigo adelante.